Hay poemas que intentan explicar el mundo.
Y otros que simplemente dejan al descubierto su fractura.
El texto del poeta danés Martin Glaz Serup pertenece a esa segunda categoría: una escritura donde lo cotidiano, las noticias, los trenes, los autos y la televisión aparecen atravesados por una sensación constante de extrañeza.
No hay dramatismo explícito.
Hay algo peor:
una conciencia silenciosa de que todo continúa mientras las personas intentan comprender qué ocurre realmente a su alrededor.
En el poema, la muerte de un ministro se mezcla con la economía danesa, con la mala iluminación de un tren y con trajes infantiles cubiertos por imágenes del tránsito.
Nada parece tener jerarquía definitiva.
Todo ocurre simultáneamente.
Como en la vida digital contemporánea.
Noticias, tragedias, estímulos, desplazamientos, publicidad y ansiedad emocional aparecen superpuestos dentro de una misma percepción fragmentada.
Uno de los aspectos más inquietantes del texto aparece hacia el cierre:
“cómo acabará todo / eso lo sabemos”
El poema no teme al desenlace.
Teme al intervalo.
A ese espacio ambiguo donde las personas viven intentando conectar sentido entre acontecimientos dispersos.
Y quizás por eso el texto resulta tan actual.
Porque la experiencia moderna muchas veces consiste exactamente en eso:
pasar de una cosa a otra sin lograr procesar completamente ninguna.
La poesía de Serup trabaja sobre algo profundamente contemporáneo:
la dificultad de habitar el presente sin sentirse emocionalmente desbordado por estímulos.
La televisión, el transporte, las noticias y las relaciones humanas aparecen como piezas de un sistema que nunca termina de organizarse del todo.
El mundo parece funcionar.
Pero internamente algo permanece desalineado.
Este texto forma parte de una selección poética vinculada al universo nocturno y reflexivo de Sensatrend.
La versión en audio acompaña el ritmo fragmentario y contemplativo del poema original, intentando conservar esa sensación de tránsito emocional suspendido que atraviesa toda la obra.
Escucho en la radio que el ministro danés de relaciones exteriores / Per Stig Moller/ ha muerto
entonces tenía cuerpo después de todo / es indiferente / para la economía danesa
la economía danesa no mata / a muchos ahora / o al menos no en Dinamarca
o al menos no fuera de los centros de cuidado
Quería leer un periódico gratuito en el tren pero la luz era mala / esa no es buen luz
soñé que había comprado una cafetería cerca del agua / todo brillaba en el sueño
como las lámparas en el metro que dicen brillantes AQUÍ / hemos puesto algunos metros más entre nosotros
Los trajes para nieve de los niños están cubiertos por fotos del tráfico / deben ser levantados a las cuatro /
hay autos de todos colores
qué piensas tú cuando ves todos los transportes / piensas que el mundo es un proceso asociativo
que las cosas pasan porque sugieren / algo más
pienso en las noticias en la tele y en la dificultad que presentan al ir de una / cosa / a otra
los interludios entretenidos deben volar suaves graciosos / pero casi no
la existencia les inhibe / incluso si se alcanzan a ver principio clímax y final
no me puedo ver fuera de esto personalmente / no ayuda / que los problemas sean banales
cómo acabará todo / eso lo sabemos / todo lo que conocemos / es al otro / a los otros / lo que hay en medio
es lo que tanto temo