La influencer Sofía Gonet, de 27 años y más de un millón de seguidores en Instagram, generó un debate en las redes sociales tras afirmar que "hoy en día todas tenemos más o menos la misma cara".
La creadora de contenido, conocida como "La Reini", admitió que se realizó cientos de intervenciones estéticas y advirtió sobre los resultados de la estandarización de los rasgos faciales.
Gonet comenzó a operarse a los 18 años y utilizó ácido hialurónico de manera frecuente. Según relató en sus redes, actualmente decidió detener las inyecciones y se disolvió el labio superior después de que el relleno migrara hacia otra zona. La influencer desaconsejó la aplicación de rellenos en los pómulos y aseguró que hoy en día los rostros más destacados son aquellos que mantienen sus rasgos naturales.
Los especialistas en cirugía plástica coinciden en que la sensación de "caras iguales" no proviene de las cirugías, sino del uso repetitivo de rellenos en labios, pómulos, mentón y mandíbula, sumado a los tratamientos de estética dental con carillas de porcelana.
La cirujana plástica Mónica Milito explicó que en la actualidad proliferan los cursos donde profesionales de diversas especialidades aprenden un mismo esquema para aplicar rellenos. Este patrón suele incluir la colocación de cuatro ampollas en las mejillas y dos en el mentón, buscando marcar el óvalo facial. "Al repetir el patrón en todos los pacientes, las caras quedan muy parecidas", indicó la especialista.
Por su parte, la médica Leticia Fasano señaló que los tratamientos con rellenos son mucho más económicos que una intervención quirúrgica, lo que los hizo accesibles para pacientes muy jóvenes. Advirtió que, aunque los productos sean reabsorbibles, dejan huellas estéticas. Con el paso del tiempo, esos materiales pueden correrse de lugar, migrar hacia otras zonas y deformar el rostro.
Desde el ámbito de la salud mental, profesionales vinculan este fenómeno con la exposición a las redes sociales y los filtros de imagen. Estos recursos digitales impulsan la búsqueda de una perfección irreal y generan modelos aspiracionales que replican un único estándar de belleza, influenciado en los últimos años por tendencias internacionales.